jueves, 24 de enero de 2008

¿PROTOCOLO PARA NIÑOS?


¿Cómo lograr que nuestros niños tengan (y mantengan) buenos modales?
Cuando hablamos de buena educación y buenos modales, sobre todo a la hora de la comida, comprende no solo enseñarle a los niños la forma adecuada de comer, utilizar los cubiertos, poner la mesa o saber como deben comportarse, sino que también se debe hacer hincapié en la actitud correcta hacia el resto de las personas sentadas a la mesa porque, nos guste o no, los modales son el parámetro más importante de valoración social.
Integrar a nuestros hijos al almuerzo o cena familiar es toda una experiencia. A partir de los tres años ya se puede ir enseñando a un niño a comportarse en la mesa, a los 11 ó 12 años deben saber hacerlo correctamente y llevarlo a cabo. Pero si desde el principio sentamos a los niños en su silla de comer a nuestro lado, será infinitamente más fácil que incorporen estos conocimientos por imitación, ya que una de las formas más fáciles de enseñar a nuestros hijos es mediante el ejemplo.
Es cierto que no ayuda mucho el hecho de que los niños almuercen en el colegio, sin embargo, en un comienzo, los fines de semana son una ocasión propicia no sólo para transmitir buenos modales, si no que además nos facilita la comunicación y entrega de valores familiares al fortalecer el diálogo y fomentar una rutina de familia.
Una vez tomada la decisión de incluir a nuestros hijos en el desarrollo de estas habilidades sociales es preciso tener en cuenta algunos consejos:
Predique con el ejemplo
Este es el método de enseñanza más efectivo. Nuestros hijos son el fiel reflejo de las costumbres de nuestra casa. Enséñenles que no se empieza a comer hasta que todas las personas de la mesa están servidas y no lo empieza a hacer el papá o la mamá o alguno de los mayores. Y muy importante: tal como ustedes lo hacen, enséñenle a sus hijos a pedir las cosas por favor y a no olvidar dar las gracias.
Refuerzo positivo
Alaben el buen comportamiento: observen y hagan notar, lo más casual posible, cada vez que su hijo incorpore y aplique las normas correctas. Muy importante: debemos ser muy comprensivos con ellos, sobre todo en las primeras fases de su aprendizaje.
En el desayuno
Si su hijo acostumbra a desayunar cereales en la cocina, que esto no sea pretexto para olvidar todo lo aprendido. Un individual, una vaso de leche, servilleta respectiva y , muy importante, haga que la nana se integre también a esta cruzada por la buena educación de sus hijos.
Hacer que la hora de la comida sea agradable
Creen un ambiente ameno y apaguen el televisor. Si les gusta, pongan música suave de fondo y dejen para otra ocasión conversaciones negativas por ejemplo las notas o problemas en el trabajo. Sin embargo, esta es una instancia ideal para interiorizarse de cómo le va a su hijo en las otras actividades dentro o fuera del colegio e inquietudes que ustedes tienen como familia.
Al hablar por teléfono
Haga que los niños practiquen el uso del teléfono, marcar correctamente y cómo preguntar por alguien: “hola /buenos días / buenas tardes, podría hablar con ..... También es importante enseñarles a contestar : “hola /buenos días / buenas tardes, un momento por favor” o si es alguien que conocen : “hola, cómo está “.
Cuando invitan son o invitados
Típico que la primera pregunta que uno les hace a los hijos al ir a buscarlos es ¿te portaste bien?. Es importante que además de aplicar lo que les hemos enseñado, los niños aprendan a agradecer la visita: “hasta luego, gracias por invitarme” o “gracias por venir, lo pasamos muy bien”.
En una conversación
No hay razón para no enseñarle a los niños cuál es la forma correcta de llevar una conversación y expresar respetuosamente sus opiniones. Practique con temas cotidianos, qué piensan de esto o lo otro, intente hacer que su hijo practique la empatía, esa es una buena forma de hacer de su hijo un futuro adulto tolerante.
S.O.S.
LEA ESTOS 10 PUNTOS Y COMÉNTELOS CON SUS HIJOS ANTES DE SALIR A COMER A UN RESTAURANTE O A LA CASA DE OTRA PERSONA (dirigido a los niños)
  1. Usa tenedor para comer. El cuchillo no se lleva a la boca, no se hacen bolitas con las migas de pan.
  2. Mastica con la boca cerrada. (A nadie le interesa ver ni oír lo que sucede DENTRO de tu boca. Esto incluye no hablar mientras tienes la boca con comida).
  3. Come lento, con calma, pon atención a lo que se conversa en la mesa, disfruta de este momento.
  4. No llenes tu boca de comida, se ve feo y te puedes atorar.
  5. Si alguna comida no te gusta, no hagas comentarios groseros. Tienes dos opciones: o lo comes sin aspavientos o te excusas con la dueña de casa ( o con quien fuiste al restaurante) . Los niños tienen la libertad de rechazar algo, sin que los adultos se ofendan. Después de todo, esta una ocasión para pasarlo bien, no un campo de batalla. No te olvides, siempre amablemente.
  6. Ya sea en el restaurante o en otra casa, siempre agradece cada vez que te sirvan algo, esto demuestra educación.
  7. Si la comida no es del tipo buffet (autoservicio) siempre espera a que todos estén servidos antes de comenzar a comer.
  8. Preocúpate que la comida en tu plato no se desparrame, usa un trozo de pan para ayudarte.
  9. No trates de alcanzar algo estirándote, es mejor pedirlo a quién está a tu lado en la mesa.
  10. ¡Muy importante! Limpia tu boca con la servilleta antes y después de beber, no queremos dejar “evidencias” en la copa.

martes, 8 de enero de 2008

ALGO MUY GRAVE VA A SUCEDERLE A ESTE PUEBLO

Por Gabriel García Marquez

Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora vieja que tiene dos hijos, uno de 17 y una hija de 14.Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación.Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde: "No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo". El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice:"Te apuesto un peso a que no la haces".Todos se ríen. El se ríe. Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla Y él contesta: "es cierto, pero me ha quedado la preocupación de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo". Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mama, o una nieta o en fin, cualquier pariente, feliz con su peso dice y comenta: -Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto. -¿Y porqué es un tonto? -Porque no pudo hacer una carambola sencillísima estorbado con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo.
Y su madre le dice: - No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen. Una pariente oye esto y va a comprar carne. Ella le dice al carnicero: "Deme un kilo de carne", y en el momento que la está cortando, le dice: Mejor córteme dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado".
El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar un kilo de carne, le dice: "mejor lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas".
Entonces la vieja responde: "Tengo varios hijos, mejor deme cuatro kilos..."
Se lleva los cuatro kilos, y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata a otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor. Llega el momento en que todo el mundo en el pueblo, está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto a las dos de la tarde.Alguien dice: -¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo? -¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor! Tanto calor que es pueblo donde los músicos tenían instrumentos remendados con brea y tocaban siempre a la sombra porque si tocaban al sol se les caían a pedazos. -Sin embargo -dice uno-, a esta hora nunca ha hecho tanto calor. -Pero a las dos de la tarde es cuando hace más calor. -Sí, pero no tanto calor como ahora. Al pueblo desierto, a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz: "Hay un pajarito en la plaza". Y viene todo el mundo espantado a ver el pajarito. -Pero señores, siempre ha habido pajaritos que bajan. -Sí, pero nunca a esta hora. Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo. -Yo sí soy muy macho -grita uno-. Yo me voy. Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde todo el pueblo lo ve. Hasta que todos dicen: "Si este se atreve, pues nosotros también nos vamos". Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo.
Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice: "Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa", y entonces la incendia y otros incendian también sus casas. Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio, le dice a su hijo que está a su lado: "¿Vistes mi hijo, que algo muy grave iba a suceder en este pueblo?" Esto se llama la profecía auto cumplida.

"No hagas caso del rumor"
"No seas tú mismo un instrumento para crear el caos. "
TRATEMOS DE CONSTRUIR NO DE DESTRUIR!!!

martes, 1 de enero de 2008